El hierro es un nutriente esencial para la salud y el rendimiento de las mujeres deportistas. Adoptar una alimentación adecuada, considerar suplementos cuando sea necesario y realizar controles médicos regulares son estrategias clave para prevenir la anemia ferropénica. Reconocer los síntomas tempranamente y priorizar la salud nutricional puede marcar una gran diferencia en el éxito deportivo y la calidad de vida.
La atención a los niveles de hierro no solo mejora el rendimiento físico, sino que también preserva la salud general a lo largo de las diferentes etapas de la vida (Beard & Tobin, 2000; Thomas, Erdman & Burke, 2016).