Para lograr una hiperhidratación efectiva, se recomienda consumir entre 1,2-1,4 g de glicerol por kg de peso corporal, disuelto en unos 25 ml/kg de líquido, entre 90 y 180 minutos antes del ejercicio. En el caso de la rehidratación post-ejercicio, la dosis se reduce a 1 g/kg por cada 1,5 litros de líquido.
Combinar glicerol con sodio potencia la retención de líquidos, ya que ambos actúan por vías fisiológicas diferentes. Otra opción interesante es usarlo en bebidas frías, ya que reduce el punto de congelación del agua y permite elaborar bebidas más refrescantes que ayudan a disminuir la temperatura corporal antes del esfuerzo.