La beta-alanina es un aminoácido no esencial que el organismo utiliza principalmente para sintetizar carnosina, un dipéptido que se acumula en el músculo esquelético. La carnosina actúa como tampón del pH intramuscular: cuando el músculo trabaja a alta intensidad, se acumula lactato y protones, y el pH desciende, lo que contribuye a la fatiga. Tener más carnosina disponible permite al músculo tolerar mejor ese entorno ácido y mantener el rendimiento durante más tiempo.
Por eso la beta-alanina se utiliza especialmente en disciplinas o esfuerzos de alta intensidad y duración media (entre 1 y 4 minutos aproximadamente): ciclismo, natación, deportes de equipo, CrossFit o cualquier actividad donde la acumulación de lactato sea un factor limitante.