Cuando se habla de crema de avellanas, lo primero que viene a la mente es la Nutella. El problema es que esa asociación ha contaminado la percepción de lo que puede ser, y en muchos casos debería ser, una crema de avellanas de verdad. Porque entre la crema que conoce la mayoría y una crema elaborada únicamente con avellanas hay una diferencia que va mucho más allá del precio.

¿Qué es y por qué se ha popularizado?

En su forma más pura, la crema de avellanas es exactamente eso: avellanas trituradas. El fruto seco se tuesta y se muele hasta obtener una pasta densa, aromática y naturalmente dulce, sin necesidad de añadir nada más. Su popularidad ha crecido al calor del interés por las cremas de frutos secos en general, impulsada también por el auge de la repostería casera y la búsqueda de alternativas más limpias a los productos untables convencionales.

Perfil nutricional: grasas, calorías y saciedad

La avellana es uno de los frutos secos con mayor concentración de grasa monoinsaturada, especialmente ácido oleico(el mismo que predomina en el aceite de oliva), lo que le confiere un perfil lipídico reconocido como nutricionalmente favorable. Aporta alrededor de un 60% de grasa, con un contenido calórico elevado en torno a las 625-630 kcal por 100 g. Su contenido proteico ronda el 14-15% y destaca por ser rica en vitamina E, magnesio, calcio y folato.

Como ocurre con todos los frutos secos, su densidad calórica no es un problema si se consume en cantidades razonables: la combinación de grasa saludable y proteína genera una saciedad notable por porción.

La diferencia entre una crema pura y lo que vende el mercado

El problema de la mayoría de cremas de avellanas comerciales no es la avellana: es todo lo que se añade junto a ella. El porcentaje real de avellana en muchos productos populares es sorprendentemente bajo (a veces inferior al 15%), compensado con azúcar como primer ingrediente, aceite de palma, leche en polvo y aromas artificiales. El resultado es un producto que tiene el sabor de la avellana pero prácticamente ninguna de sus propiedades nutricionales.

Leer el etiquetado es el único filtro real: la lista de ingredientes debe empezar por avellana, y cuanto más corta sea esa lista, mejor.

¿Cómo identificar una crema de avellanas de calidad?

Tres señales que indican un buen producto: que el porcentaje de avellana sea del 100% o muy cercano, que no lleve azúcares ni aceites añadidos y que el proceso sea lo más simple posible. Si el producto viene con certificación ecológica, eso añade una capa de garantía sobre el origen y el tratamiento de la materia prima.

La crema de avellanas de FullGas

Nuestra crema de avellanas ecológica está elaborada con 100% avellanas tostadas, sin azúcares, sin sal y sin aceites ni grasas añadidas. Solo avellana. Se procesa de forma artesanal en Navarra, con una molienda lenta que preserva el sabor natural del fruto seco y da como resultado una textura suave y homogénea.

Cuenta con el certificado ecológico de la Unión Europea, otorgado por el Consejo de la Producción Agraria Ecológica de Navarra (CPAEN, código ES-ECO-025-NA), que garantiza el cumplimiento de los estándares de producción ecológica en toda la cadena. La lista de ingredientes tiene una sola línea: avellana.

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Cremas de frutos secos

Crema de Avellana ecológica - 100% Pura - 250g

FullGas
FG476
8,91 € 9,90 €
Crema suave de avellanas tostadas. Solo avellanas. Sin azúcares, sal ni grasas/aceites añadidos. Certificado ecológico (BIO) de la Unión Europea.
Bibliografía

▪️Amaral JS, Casal S, Pereira JA, Seabra RM, Oliveira BPP. Determination of sterol and fatty acid compositions, oxidative stability, and nutritional value of six walnut cultivars. J Agric Food Chem. 2003;51(26):7698-7702.

▪️Caracciolo F, Di Vita G, Lanfranchi M, Pomarici E, Brun F, Bacarella S. Health benefits of hazelnut consumption and consumer purchasing intention. Nutrients. 2020 Jun 11;12(6):1742.

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